malas budistas

Cuando uno comienza a tener contacto con el budismo tibetano, encuentra muchos objetos y elementos que no son propios de la cultura occidental algunos de ellos son icónicos, reconocibles, pero desconocemos su función y origen como los collares budistas o mala.

Quizás el complemento más común es el másen mala.  Mala es una palabra sánscrita, que significa literalmente guirnalda. El mala es como una guirnalda de cuentas aunque es muy común el budismo se ha hecho también muy común fuera del contexto budista.

Ahora ha ocupado también en occidente un espacio como complemento de moda, como avalorio u objeto decorativo.

Muchísima gente  lleva malas en sus muñeca. Esto no significa que muchos se hayan vuelto más espirituales sino que el mala se ha hecho más comercial

Malas. Collares de madera

Estos malas están realizados con cuentas de diferentes maderas, anudadas por un cordón o hilo de fibras naturales. puede tener diferentes colores por la madera original o estar tintados para conseguir una mayor variedad de colores.

Algunos, como los malas de Rudraksha son muy apreciados, por estar elaborados con semillas de árboles que son considerados sagrados.

La llegada de los malas a occidente

Esto es un fenómeno que vivimos con muchos objetos, unos son mas evidentes, y otros pasan más desapercibidos.  En esta época de la comercialización de los valores, algunos objetos deben de ser guardados cerca del corazón, como algo muy importante, muy espiritual.

Cuando estamos manejando material que queremos guardar para nuestra práctica espiritual, casi debemos protegerlos y protegernos frente a esa tendencia tan fuerte de convertir lo extraordinario en ordinario.

Plano espiritual del mala

El mala es un objeto con una dimensión que trasciende lo físico. Pues se usa mientras se recitan los mantras. Su utilización como bisutería y objeto decorativo es algo completamente anormal. Es una deformación occidental.

Utilizarlo como símbolo o como identificación de que somos practicantes es igualmente una actitud a evitar.

Lo más conveniente es guardarlo en una pequeña bolsa. No los usamos como collares ni como pulseras. No deseamos que la mente ni nuestro ejercicios espirituales lleven a error ni sean puestos de manifiesto temas mundanos ni materiales.

En determinadas escuela del budismo tibetano, los malas son elementos personales y privados, los practicantes del tantra no dejan que otros vean sus malas y forman parte de la intimidad.

El mala tampoco debe de llevarse encima cuando vamos al baño.

El objetivo es crear una categoría en la que no caben bienes materiales si no bienes espirituales. Y estas categorías no deben de mezclarse para caminar en pos de una mente cada vez más sana y libre.

Malas, collares de piedra

Existen malas que mas que cordeles de cuentas son prácticamente joyas. Mas pensados con fines decorativos que como objeto religioso

Composición del collar budista

El mala tiene 108 cuentas normalmente. Ciento y ocho es un número astrológicamente señalado y es simbólicamente importante en todas las tradiciones espirituales indias y sánscritas.

El mala de ciento ocho cuentas es muy largo y por ello también existen mala con una cuarta parte de esto que es 27 o a veces 21.  Así, estos malas de un cuarto, serian los que se ven en ocasiones en las muñecas.

Como usar el Mala

Si nuestro compromiso es recitar veinte veces un mantra, el mala nos ayuda a llevar la cuenta sujetándolo sobre el índice y pasando la cuenta con el pulgar.

El mala está compuesto por 108 cuentas de igual tamaño y una mayor. Es la cuenta del Gurú y ejemplifica la relación con nuestro maestro, que es a la vez quien nos invita a realizar un número de repeticiones de los mantras.

Cuenta del guru en el centro del mala.

En algunas tradiciones, los practicantes no tocan la cuenta del gurú de sus malas como signo de respeto, volviendo a empezar por la ultima cuenta y realizando los pases de cuentas en sentido inverso tras llegar a la cuenta más grande.

Ejemplifica que estamos cuidando la relación, no caminas nunca  encima de tu maestro.

Seguramente habrán visto que los malas tiene también una cuenta de diferente color o a veces de diferente forma.

Su función en es para ir ubicándonos donde estamos en la cuenta y asi saber que hemos cumplido con nuestras oraciones. Hacer por ejemplo 20 recitaciones empezamos desde la cuenta del Guru hasta la cuenta diferente y fácilmente sabremos dónde estamos

Con que mano se usa el mala

También es comun la pregunta de en qué mano usamos el mala. Realmente depende de la tradición, los indios suelen usar la mano derecha y los tibetanos muchos usan la mano izquierda, aunque no todos. No es algo que nos deba preocupar. Busca la forma en que más cómodo/a estés.

Para contar, usamos el dedo gordo para pasar la cuentas hacia nosotros,  la idea es atraer la cuenta hacia nosotros, generando potencial positivo, estamos acumulando mérito, mantras estamos acercándonos.

Contar con el mala

Cuando tenemos el compromiso de hacer un gran número de recitaciones, pongamos cincuentamil o cienmil, usamos igualmente el mala.

El mala dispone de dos cordeles habitualmente de cuero con dien anillas cada cordel en posiciones diferentes.

Cada mala cuanta un anillo en uno de los cordeles, lo que supone 108 recitaciones. Cuando llevamos 10 anillos de ese cordel, pasamos una anilla del otro cordel, contando cada anilla del segundo cordel 1080 recitaciones. Cuando llevemos diez de esos anillos, tendremos 10800 recitaciones.

Habremos de hacer otras cinco para alcanzar los 50.000.

Para diferenciar los anillos de cien y de mil de los dos cordeles, cada cordel tiene una posición que puede elegir y además cada cordel esta rematado con dos cuentas diferentes.

El mala es un objeto físico, sin duda, pero está  a nuestro lado mientras practicamos. El mala se va impregnando a medida que lo tocamos, mientras recitamos, de energía, motivo por el cual adquiere una consideración espiritual y trasciende lo material.

Los budistas llevan su mala a lugares espirituales. Lo sostienen con su mano con la esperanza de que la energía de esos lugres poderosos se pueda compartir y adquirir.

Es habitual verlos poner en contacto el mala sobre el trono de un lama importante, sobre una piedra en la que medito algún personaje de las escrituras, etc

Los practicante también piden a sus maestros que toquen sus malas, que los bendigan o que reciten algunos mantras para quizás, transmitir algo de su bendición a través del mala del practicante.

Última actualización el 2021-07-24 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados