Cuencos tibetanos. Como usarlos

En este artículo, vamos a explicar cómo se usan y tocan los cuencos tibetanos y como obtenemos los diferentes sonidos que nos ofrecen.

Para la correcta colocación y sujeción del cuenco, revisa este artículo primero. Es importante conocer y manejar con soltura la posición y sujeción de los cuencos, pues su sonido depende de su capacidad para transmitir la vibración sin tener obstaculos.

El sonido por fricción o arrastre

En primer lugar vamos a desarrollar el sonido de arrastre. Comenzamos apoyando la baqueta sobre el borde del cuenco y vamos girándola despacio alrededor del borde, manteniendo la misma velocidad, posición de la mano y fuerza sobre el cuenco.

Así vamos a comenzar a percibir la vibración en primera instancia y luego su sonido o voz. Es importante que la baqueta esté vertical, con muy poca inclinación. 

Si nosotros hacemos alguna inclinación puede entorpecer el curso de la mano o alterar la presión que el cuenco necesita para sonar. Para conocer los diferentes matices del cuenco podemos variar la forma en que se hace cantar:

  • Aumentar o reducir la velocidad.
  • Incrementar la presión de la baqueta sobre el cuenco o reducirla
  • Inclinar la baqueta hacia el centro.
  • Tocar desde el interior,

Si aumentamos la inclinación, apoyando la baqueta más sobre el borde del cuenco,  vamos destaca rel agudo.  El sonido agudo del cuenco. De esta manera conseguimos el   primero que estamos viendo que es el sonido por arrastre. Si deseamos conseguir el grave en el sonido por arrastre, debemos ejercer la fricción mas apartada del borde, casi moviendo la baqueta sobre la panza del cuenco.

Vamos a tocar otro cuenco de otro tamaño. Cuando nos encontramos con un cuenco en un tamaño pequeñito,  de 10-12 centímetro de diámetro, encontramos un mayor grosor del cuenco.

Esto tiene mucho que ver a la hora de escucharlo, nos puede costar un poco más sacarle un sonido.  Cuando es un cuenco de un grosor mayor, las paredes del cuenco para vibrar  van a necesitar mucha más fricción o  realizarla mucho más fuerte.

Para el sonido de arrastre en cuencos tibetanos pequeños, muchas veces es difícil sacarle sonido con la parte de la gamuza, asi que tenemos que usar la baqueta por su parte desnuda tanto para hacerlo vibrar, como para golpearlo. Con la parte de la madera  vamos a poder obtener mejor y más rápido su sonido.

Sin embargo, una percusión demasiado fuerte con la parte de madera va a generar un sonido que puede llegar a ser rmolesto. La madera siempre produce un sonido más agudo.

Si nosotros queremos intentar hacer sonar un cuenco de estas características, pequeños y gruesos nos va a costar un montón y pueden generar un poco de frustración. No quiere decir que no lo vayas a hacer sonar pero sí nos a llevar algo más tiempo el poderlo hacer sonar y vibrar con la parte de la gamuza,  porque ya lo explicabamos,  que al ser mucho más grueso le va a costar más.

Tambié la baqueta en la parte de la gamuza va a necesitar ser gastada bastante para que suenen los cuencos en su maxima expresion

Explico esto porque cuando nos encontramos que compramos un cuenco y la baqueta es nueva la parte la vamos a encontrar completamente nuevo, y esto implica una dificultad añadida para hacer cantar al cuenco.

Control de la velocidad y la fuerza.

Con un cuenco de mayor diámetro probablemente me pase que si yo no sé controlar la fricción, cuánta fuerza ejerzo, se escucha un sonido desagradable.

Para que no suceda esto tenemos que empezar apoyándonos en el uso de la madera frotando la baqueta con borde y lentamente, desde el comienzo, escuchar como sube su volumen, sin desesperarme ni hacerlo de forma apresurada. Es un proceso lento que se domina con el tiempo.

El proceso para poder controlar justamente cuánta fuerza tengo  que ejercer sobre el borde,  con cuencos de unas u otras características se va aprendiendo con la práctica.

Primeros pasos

El secreto es siempre comenzar despacio, de forma pausada y regular. y si es posible, aumentando el tamaño de la baqueta a medida que aumenta el tamaño del cuenco, cambiando la baqueta por una maza, pues al aumentar el peso y la masa, nuestro movimiento adquiere mayor cadencia y ambo objetos, metal y madera se herman para producir el sonido deseado.

Al principio, no solo vamos a aprender a hacer cantar el cuenco, también debemos de trabajar en nosotras mismas.

El uso de cuencos es una manera magnifica de trabajar nuestra ansiedad y nuestro estrés y templar esas emociones es el camino para controlar los ritmos y la velocidad del cuenco, pero también de nuestras sensaciones vitales. Esas alteraciones pueden afectar y ser parte de la distorsión del sonido del cuenco

Seguir trabajando en mí la paciencia es una forma de hacer sonar correctamente el cuenco con su justa presión, una vez que trabaje en mí la ansiedad a favor de la paciencia.

El sonido por golpeo. Percusión

Si yo quiero destacar la vibración del cuenco, realizo sonidos de arrastre, si deseo conseguir sonidos más cortos, necesito hacer  golpeos.

Para ello voy a usar un percutor y percutores hay de muchas variedades.

Están hechos básicamente con una matriz de madera bastante densa en su centro también hay una madera bastante densa que está forrada por fuera de fieltro lo cual hace que sea un poco más delicado el impacto.

Depende de la masa y tamaño del percutor, se consiguen unos uy otros sonidos, mas intensos, más duraderos.

Como decíamos, antes, el percutor como la baqueta, debe adaptarse al tamaño del cuenco. Para cuencos grandes suaremos percutores de madera, para cuencos pequeños percutores de goma o silicona. Estos ultimos, permiten un impacto mucho más delicado para el peso del cuenco.

Podemos elegir percutores con mayor o menor revestimiento de fieltro. a mas fieltro, el percutor produce un sonido mucho más sutil., hay los que tienen filtro mucho más apretado y denso lo cual hace que su sonido sea bastante más impactante y despide bastante más vibraciónes.

El gusto personal influye, pero también influye en el objetivo que deseamos perseguir con los cuencos y una u otra terapia. No es lo mismo una sesión para meditación que una sesión con cuencos curativos.